Biblioteca de las Artes apunta a contar con espacio de cine foro permanente

Con la película “The Hitch-Hiker” (1953), dirigida por Ida Lupino, concluirá el sábado 15 de julio el ciclo de Cine Noir que la Biblioteca de las Artes lleva adelante con la conducción y moderación de Freddy Avilés, cinéfilo que es también historiador e investigador. La proyección se inserta en el cine foro que el repositorio de la Universidad de las Artes dio inicio en mayo pasado y que se propone mantener de manera permanente con variados enfoques y temáticas.

Para esta fase se programaron seis sesiones de películas clásicas. Junto con la cinta de la directora, actriz, cantante y productora estadounidense Ida Lupino, se proyectaron “Sin novedad en el frente” (1930), de Lewis Milestone; “Moby Dick” (1956), de John Huston; “Drácula” (1931), versión hispana de George Meldford; “Vampyr” (1932), de Carl Theodor Dreyer; y, “M, el vampiro de Düsseldorf” (1931), de Fritz Lang. 

¿Cómo surge la propuesta del cine foro? Freddy Avilés, que también se ha desempeñado en medios de comunicación como los periódicos El Telégrafo (ahora solo digital) y El Universo, indica que había participado en algunas conferencias y charlas organizadas por la Biblioteca de las Artes, especialmente de temas históricos, y que en medio de esas actividades le comentó a Soraya Campos, directora del repositorio UArtes, su pasión por el cine. Así coincidieron en la necesidad de tener de manera permanente un cine foro y posicionarlo como un espacio.

“Con esta iniciativa se buscaba también abrir un nicho más en la ciudad donde se presente cine de calidad, tomando distancia de las producciones comerciales que nos presenta la cartelera de las cadenas de cines”, refiere Avilés. Destaca el apoyo recibido de la Biblioteca de las Artes, el cual sigue la línea del fomento a otro tipo de cine que anteriormente presentaban pioneros como Gerard Raad y Jorge Suárez en la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas.

Que espacios así se necesitan de manera urgente en la ciudad, sostiene Avilés y agrega que junto con Soraya Campos reflexionaron en que, si la CCNG tiene su espacio de cine foro y otros cines clubes también, por qué la Biblioteca de las Artes no tiene el suyo permanente.

“Con la directora ha existido apertura y entusiasmo para llevar adelante este proyecto. Las temáticas a nivel del cine son tan amplias que se podría armar una cartelera para funciones continuas, pero se ha tratado de dosificar las proyecciones y, en el caso de las temáticas, me he inclinado a sugerir películas de géneros importantes y que de una u otra manera siguen en vigencia o, en su defecto, han generado influencia en la cinematografía actual”.

¿Cómo es y se da la selección de películas a presentar? Avilés responde que es bastante rigurosa, “primero porque hay que estar al tanto de la variedad de géneros que el cine tiene y debe primar la calidad de los filmes seleccionados. Me gusta más enfocarme en el cine clásico, no solo estadounidense, hay cinematografías de una gran riqueza como la soviética, japonesa, alemana, inglesa o francesa”.

Otro punto que Avilés recalca es no tener problemas con cintas que aún tienen en vigencia derechos de autor, “hasta en eso hay que investigar, especialmente fechas”.

Confiesa que se inclina por presentar filmes de corte clásico y, sobre todo, “que lo que conocemos como cine –o las películas que vemos– no se originan hace 20 o 30 años, que el lenguaje cinematográfico, la historia del cine y de sus grandes maestros se remontan más atrás y que lo que hoy vemos ya fue inventado y trabajado por maestros como Fritz Lang, John Ford, Howard Haws, Jean Renoir, Jules Dassin o Stanley Kubrick. Que hay un cine que debe ser conocido y visualizado; es la única manera de hacer realidad esa dualidad maravillosa que es el cine-memoria”.

Al preguntarle por la respuesta del público, Avilés revela que el cine foro ha superado las expectativas. “La audiencia ha sido buena y lo que más me ha llamado la atención es la presencia de un público joven ávido por conocer sobre este tipo de películas, que no se cansa de preguntar y esa interacción ha sido realmente satisfactoria”.

Considera que la audiencia quiere que estas iniciativas se mantengan no solo por lo que se aprende, “sino por la importancia referencial que le da a la institución como espacio de difusión de buen cine y, sobre todo, como una actividad para mirar el cine como un arte crítico, un arte cuestionador”.

Las proyecciones se realizan los días sábados en el auditorio del primer piso de la Biblioteca de las Artes. La del 15 de julio, de 14:00 a 16:00.

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