Más que una biblioteca somos un centro de cultura innovador, que conjuga la modernidad con la historia. El concepto de estantería abierta es una invitación para habitar, investigar y aproximarse a experiencias artísticas. Facilita la investigación y la colaboración en los diversos niveles de enseñanza y aprendizaje, así también posibilita el libre acceso a la información como un derecho democrático de todos los ciudadanos.

La Biblioteca de las Artes cuenta con múltiples espacios; lúdicos, recreativos y expositivos, para hacer de la mediación cultural el eje de una programación que permita la circulación de experiencias, saberes y conocimientos que acerquen a la ciudadanía a las vivencias culturales.

Entre sus fondos bibliográficos destacados se encuentra el Fondo Histórico de Diario El Telégrafo, que consiste en la colección impresa del periódico impreso desde 1889 hasta la actualidad, así como del Fondo Fotográfico que contiene 1.4 millones de fotografías que hablan de Guayaquil y Ecuador en buena parte del Siglo XX.

El edificio que alberga a la Biblioteca de las Artes fue durante 31 años sede del Banco de Descuento. Fue diseñado por el arquitecto checoslovaco Karl Kohn en 1954 para ser matriz de la institución financiera que funcionó hasta mayo de 1985. Tras su cierre, en la sede bancaria se instalaron las oficinas de la Superintendencia de Compañías.

Posteriormente, el edificio fue intervenido y rehabilitado para convertirse en el recinto de uno de los proyectos emblemáticos de la Universidad de las Artes: la primera biblioteca especializada en artes del Ecuador, depositaria legal de las producciones editoriales que en Artes y Literatura se publiquen en el país y espacio de mediación cultural abierto a todo el público.